Salamanca, un distrito sin bibliotecas públicas

Las bibliotecas públicas han tenido mala suerte en nuestro distrito. En el año 2009 se cerraron las bibliotecas Menéndez Pelayo y Concha Espina.

Quedaban dos: una de la Comunidad de Madrid, la Biblioteca Manuel Alvar; y otra dependiente de la Junta Municipal del Distrito, la David Gistau, en el Centro Cultural Buenavista. El 22 de abril de 2019 se cierra la primera para unas obras que a fecha de hoy aún no se han acabado, y por lo tanto sigue cerrada y sin visos de progreso. Y a finales de agosto de 2021 se cierra la segunda, la única que nos quedaba.

Ya no quedan más bibliotecas que cerrar. Suerte tenemos que la Biblioteca Nacional no dependa del Ayuntamiento, y menos de nuestro Sr. concejal.

La Biblioteca Manuel Alvar se cierra para reformarla; ya han pasado más de dos años y sigue cerrada. Es verdad que esta biblioteca depende de la Comunidad de Madrid, pero nuestro Sr. concejal presidente tampoco se ha empeñado mucho en que se abra antes de cerrar la David Gistau, que se sabía desde hace mucho tiempo que se iba a cerrar. Lo sabemos porque el Sr. concejal presidente lo ha repetido muchas veces desde que se sentó en su sillón. En dos años de mandato no ha tenido ocasión de acelerar su apertura. Ha tenido tiempo para escribir miles de mensajes en Twitter, de fotos e inauguraciones, pero para las bibliotecas no ha tenido. Claro que siempre nos queda la disculpa de la COVID-19.

La reforma de esta última biblioteca, la David Gistau, lleva en boca de los políticos, curiosamente todos del PP, desde antes del año 2012, y nuestro concejal presidente ha tenido que esperar a que todas las bibliotecas estén cerradas para iniciar las obras, que con un poco de suerte, y como ya es norma en su Junta Municipal, se dilatarán en el tiempo.

Ahora todo son promesas. ¡Se abrirá una biblioteca en el centro de Núñez de Balboa 40! Que, por cierto, dicho centro lleva abierto desde hace dos años y quizá se podía haber previsto habilitarla allí antes de cerrar la otra. ¡Tendremos centro cultural en los bajos de Colón! Se lo llevamos oyendo al Sr. concejal presidente desde la toma de posesión del cargo. ¡Que viene el lobo…!

Quizá el Sr. concejal presidente se debería dejar asesorar por algún técnico de “su” Junta Municipal (que los hay, y muy competentes) sobre la utilidad y los beneficios que una biblioteca pública aporta a sus conciudadanos.

Sr. concejal presidente, las bibliotecas son la caja fuerte de la cultura: en ellas se guardan los tesoros de nuestro pasado, presente y futuro, y están para uso y disfrute de los ciudadanos, no para estar cerradas.

“Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca” (Jorge Luis Borges).


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