Rehabilitación de suelo pélvico

El suelo pélvico sigue siendo un gran desconocido, y sus disfunciones, en muchos casos, un motivo de tabú con una gran repercusión en la calidad de vida y la salud emocional. Está formado por un conjunto de músculos y ligamentos localizados en la base de la pelvis, en estrecha relación con la pared abdominal, el diafragma y la columna lumbar. Es una estructura dinámica que se adapta a nuestros movimientos, manteniendo una tensión adecuada para sujetar la vejiga y la uretra, el útero y el recto dentro de la pelvis.

Entre los factores que pueden perjudicarlo destacan el aumento de presión asociado a deportes de impacto y esfuerzos laborales, estreñimiento, obesidad, tos repetida, cirugía uro-ginecológica y proctológica. En la mujer, además, influyen el embarazo, el tipo de parto y la menopausia.

Los síntomas por disfunción del suelo pélvico son frecuentes en la población. Cuando se debilita, se puede manifestar como pérdidas de orina, gases o heces, o sensación de ocupación en la vagina. En otras ocasiones, la tensión muscular excesiva puede provocar dolor en periné, dificultad para orinar o defecar y alteraciones en las relaciones sexuales.

La incontinencia urinaria se podría presentar hasta en el 25% de la población, especialmente en la mujer mayor de 65 años; la incontinencia fecal, hasta en el 5% de la población y del 9-30% de mayores de 65; y, por último, hasta un 33% de las mujeres pueden presentar un prolapso de órganos pélvicos.

Existen tratamientos para todos los pacientes, desde medidas conservadoras que incluyen modificaciones en el estilo de vida, fármacos y rehabilitación, hasta la cirugía en ciertos casos.

La prevención es la medida ideal. Está demostrada la efectividad de los programas preventivos de entrenamiento muscular durante el embarazo y el posparto, así como previo a la cirugía uro-ginecológica y proctológica (programas de prehabilitación).

Existe evidencia científica sobre la efectividad del tratamiento de rehabilitación por medio del entrenamiento muscular. Está basado en la combinación de técnicas manuales, como el trabajo manual activo en el fortalecimiento muscular y el masaje perineal, técnicas instrumentales como el biofeedback y la electroestimulación, y técnicas de entrenamiento abdominopélvico, como los ejercicios hipopresivos.

El tratamiento de rehabilitación podría mejorar los síntomas en el 75-90% de pacientes con incontinencia urinaria y en el 50-75% con incontinencia fecal; aumentando la continencia y la adhesión al tratamiento al asociar el biofeedback.

Dr. Jesús Vara Paniagua. Urología Integral NSR

 


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