Porque puede

Sí, otra vez él… Donald John Trump, el que fuera el 45º y ahora es el 47º presidente de los Estados Unidos de América, empeñadísimo en pasar a la historia sea como sea y a cualquier precio. Así que no deja al mundo en paz, y cada tarde, pese a ser un hombre en general bastante previsible, consigue sorprendernos de nuevo cayendo más bajo aún que el día anterior, ya sea por acción o por declaración.

La última ha sido el ataque a Irán junto a su amigo Netanyahu, otro plusmarquista de la bajeza humana, que ha causado ya más de un millar de víctimas civiles documentadas. Ataque cuyo motivo Trump y sus adláteres no han sabido justificar convincentemente, dado que cada día han dado una “explicación” nueva, alguna contradictoria con las anteriores, lo que nos indica a las claras que en general dicen lo primero que se les ocurre para salir del paso y que todo es mentira podrida. Primero que si había que acabar con el programa nuclear iraní, luego que lo que quería era acabar con el régimen, después que el objetivo era el programa de misiles del país de los ayatolás, luego que había que adelantarse a un supuesto ataque inminente de Irán, después que quien iba a atacar primero era Israel y que lo que habían hecho era adelantarse a la consiguiente respuesta iraní… Y como evidentemente con esta última explicación se le echaron encima los demócratas y también algunos de los suyos porque era reconocer a las claras que EE UU había ido a remolque de Israel, acabó diciendo que no, que era él quien se había adelantado porque pensaba que Irán estaba a punto de atacar, y que en todo caso él había arrastrado a Israel a la lucha… Vamos, que si la credibilidad de este tipo era prácticamente inexistente, ahora ya está tan bajo tierra como el petróleo, ése sí, uno de los auténticos motivos de la llamada “Operación Furia Épica” (esta gente es ridícula hasta para los nombrecitos).

Hay que decir además que hubo voces más inteligentes que el actual presidente estadounidense que le advirtieron de que el ataque no era buena idea y que los supuestos motivos no se sostenían. Concretamente un informe clasificado del Consejo Nacional de Inteligencia, según revelaciones de The Washington Post, apuntaba que Irán no tendría misiles de largo alcance hasta 2035, como pronto, y que era “poco probable” la hipótesis del cambio de régimen en Teherán a través de una guerra, ya fuera breve o prolongada.

Pero al presidente Trump y a sus muchachos les dio lo mismo, y viendo cómo funciona esta gente no es de extrañar. Son matones de colegio, bullies, y hacen lo que hacen simplemente porque pueden hacerlo: es su forma de ejercer su poder, que se basa en machacar al débil y sembrar el pánico entre el resto, paralizado al contemplar un acto de violencia tan desproporcionado. Y por eso también, como los matones de colegio, cuando alguien en lugar de achantarse les planta cara, se arrugan y disimulan como si todo fuese una broma o como si en su “magnanimidad” hubieran decidido perdonarle la vida. En su país ya le tienen calado y han popularizado un acrónimo al respecto: TACO. Significa “Trump always chickens out”, que traducido quiere decir “Trump siempre se acobarda”.

Resumiendo: no rotundo a la guerra, y sí rotundo a plantar cara a este aspirante a “rey del mundo”… Y ya que estamos y parece que estos señores no nos ajuntan, digo yo que habría que irles invitando a que dejen las bases militares en nuestro país y se vayan a tomar por saco al suyo, ¿no?


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