Cuidados de la voz
HOSPITAL UNIVERSITARIO NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO, 23 de febrero de 2026
La voz es nuestra principal herramienta para expresarnos y comunicarnos con los demás. Su cuidado es, pues, esencial, por lo que debemos evitar causarle daños ocasionales o permanentes. En otorrinolaringología hablamos de afonía cuando se produce la pérdida total o la desaparición completa de la voz y de disfonía en el caso de pérdida parcial de la voz o una alteración en el timbre, comúnmente llamada ronquera.
Es posible sufrir daños permanentes si se fuerza la voz de manera extrema, aunque en la mayoría de los casos de abuso se provoca una lesión traumática temporal que remite tras unos días de reposo vocal. Eso sí, cuando uno sufre disfonía de forma recurrente, no siempre es un simple signo de cansancio; a menudo es la señal de alerta de un problema subyacente que requiere atención médica. Sus causas pueden ser lesiones benignas estructurales (nódulos, pólipos, quistes o granulomas), problemas digestivos, cáncer de laringe y patologías de base o sistémicas (enfermedades neurológicas, tabaquismo y alcohol), factores funcionales (mal uso o abuso vocal, estrés, ansiedad) y otros orígenes (alergias, hipotiroidismo, exposición a irritantes ambientales).
Duración
Lo normal es que una ronquera dure pocos días y se resuelva por sí sola con reposo vocal. Sin embargo, los plazos para considerarla anormal o motivo de alerta varían según la causa:
Disfonía aguda: Suele durar entre 7 y 14 días. Es frecuente tras un resfriado, gripe o un episodio de uso excesivo de la voz.
Signos de alarma: Si la ronquera persiste más de 2 a 3 semanas, se considera un síntoma crónico que precisa revisión médica para descartar una patología relevante.
¿Cuándo es preciso una evaluación por un otorrinolaringólogo?
En los siguientes casos:
1. Persistencia: Si la voz no mejora tras 15 días.
2. Síntomas de alarma: Si aparece dificultad para tragar, dolor intenso, tos con sangre o un bulto en el cuello.
3. Sin causa clara: Si la ronquera surge sin haber tenido un resfriado previo.
Consejos para cuidar la voz en el día a día
1. Hidratarse bien: beber agua frecuentemente, evitar bebidas muy frías o muy calientes.
2. No gritar ni hablar en ambientes ruidosos.
3. Evitar tabaco y ambientes con humo.
4. Cuidar la técnica vocal.
5. Evitar alcohol y cafeína en exceso.
6. Mantener dieta equilibrada y controlar el reflujo gastroesofágico.
7. Evitar carraspear o toser de forma repetida.
8. Descansar la voz cuando se note fatiga vocal.
Dr. Pablo Ortiz García
Otorrinolaringología

