‘Disfruto acompañando a otras mujeres en la época más feliz de su vida’
JAVIER GALLEGO, 17 de enero de 2026
Dra. Maricruz González Álvarez, responsable de la Unidad de Diagnóstico Prenatal del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario
Profesional inquieta y curiosa, la doctora Maricruz González Álvarez es desde hace un año la responsable de la Unidad de Diagnóstico Prenatal del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario, desde la que hace el seguimiento de la salud de las mujeres embarazadas y sus futuros bebés. Formada en la Universidad de Alcalá de Henares y el Hospital Universitario La Paz, lleva varios años dedicada a la ginecología y a la obstetricia, una vocación que nació en ella cuando era muy niña y que logró alcanzar.
En sus propias palabras, ¿quién es Maricruz González Álvarez?
Una mujer profesional de la medicina, comprometida desde hace muchos años con la salud femenina, que disfruta acompañando a otras mujeres en la época más feliz de su vida, cuando se preparan para ser madres, pero que también se realiza en su labor como ginecóloga y especialista en el diagnóstico prenatal.
¿Cuál ha sido su trayectoria profesional?
Estudié en la Universidad de Alcalá de Henares, donde me licencié en Medicina y Cirugía. Posteriormente completé mi residencia como especialista en ginecología y obstetricia en el Hospital Universitario La Paz. He desarrollado mi trabajo como ginecóloga, pero con especial dedicación a la obstetricia de alto riesgo y el diagnóstico prenatal, en varios hospitales públicos, como el Hospital de Arganda, la Fundación Jiménez Díaz y, nuevamente, durante varios años, en La Paz.
Pero de forma paralela siempre mantuve actividad profesional en la medicina privada, en la que realmente sentí que desarrollaba completamente mi labor como médico. Por eso, en la actualidad, es en el único ámbito en el que trabajo. Estuve en varios centros, clínicas y hospitales de entidad privada, formando parte activa y principal en el diagnóstico prenatal y en las unidades de parto natural. Ahora mismo, y después de un año trabajando en el Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario, puedo decir que siento este centro como “mi casa” gracias a los grandes profesionales que he encontrado y a las modernas infraestructuras que confluyen en una atención integral, completa y humana para las mujeres que deciden elegirme como su ginecóloga.

¿Y cuál ha sido el mayor reto que ha enfrentado?
Desde que decidí iniciar mi carrera profesional como ginecóloga y obstetra cada nuevo paso ha sido un reto para mí. En cada uno de los lugares en que he recalado he tratado de dar lo mejor de mí misma, con profesionalidad y honestidad, buscando la excelencia desde la humildad y procurando siempre la plena satisfacción de mis pacientes.
Igualmente, todos los días, con todas mis pacientes siento el reto de ofrecerles la mejor de las atenciones y la excelencia en el diagnóstico y tratamiento.
¿Cuál es su relación y desde cuándo viene con el Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario?
En este mes de enero se cumple un año de mi presencia en el Hospital como responsable de la Unidad de Diagnóstico Prenatal, desde la que tengo la oportunidad de desarrollar todo lo que he aprendido a lo largo de los años, apoyándome en una tecnología de última generación y un equipo profesional maravilloso que me hace más fácil el día a día. En este sentido, no puedo dejar de citar a quien es mi mano derecha y persona de confianza, Alegría, que colabora conmigo y que se ha convertido en imprescindible en mi cotidianeidad. Hemos conseguido una complicidad de la que se benefician las pacientes.

Nos gustaría conocer más detalles de su especialidad y del servicio que usted dirige…
En Diagnóstico Prenatal se detecta, de la forma más precoz posible, la existencia de defectos congénitos, alteraciones o malformaciones que puede presentar el feto cuando se está desarrollando. Dependiendo de cada caso, y siempre de manera individualizada, se asesora a las familias en las distintas etapas del embarazo y se les acompaña en la toma de decisiones. En esta sección se hacen ecografías ginecológicas y obstétricas de alta resolución (gracias a un ecógrafo de última generación) para el diagnóstico y manejo de la patología fetal, así como la valoración de diferente patología ginecológica benigna o maligna. Además, se realizan técnicas invasivas como amniocentesis o biopsias coriales.
¿Proyectos a futuro o retos en los que participa actualmente?
A pesar del poco tiempo transcurrido, me siento ya parte importante del Hospital. Entre mis retos está seguir creciendo como obstetra y aumentar el número de partos cada año, aunque estoy muy satisfecha con las cifras que se han registrado en 2025: más de 120 nacimientos. He puesto en marcha también la entrega de un bonito recuerdo a las mamás, al convertir la placenta en una pintura que pueden llevarse a casa y conservar para siempre. Al igual que se ha convertido en una realidad la “cesárea piel con piel” para que las madres y los recién nacidos que vienen al mundo por esta técnica quirúrgica tengan la misma adaptación fisiológica y el mismo vínculo afectivo que en el parto vaginal. Igualmente intentaremos poner en marcha el año que viene proyectos a favor de la humanización del nacimiento, promover la lactancia materna y seguir optimizando los recursos que ofrece nuestro hospital.
El Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario es muy querido por los vecinos del Distrito Salamanca. ¿Qué nos puede decir de su relación personal con el barrio?
Mi relación es muy intensa porque, además de la relación con el Hospital, se trata de un barrio con el que mantengo estrechos lazos y que me gusta visitar y pasearlo, pues ofrece suficientes atractivos para que sea uno de mis preferidos de Madrid. Tengo una gran suerte de que mi puesto de trabajo esté en pleno corazón de Salamanca.

