Laila Ripoll dirige Mañanas de abril y mayo en el teatro Fernán Gómez. CC de la Villa

Del 13 de abril al 14 de mayo en la Sala Guirau de este espacio del Área de Cultura

  • Mañanas de abril y mayo es el nuevo montaje dirigido por Laila Ripoll, directora artística del teatro
  • Una obra de Calderón de la Barca, una comedia en verso llena de vitalidad y alegría, en versión de Carolina África
  • Mañanas de abril y mayo relata las relaciones humanas, sobre todo en lo que al amor se refiere
  • El montaje, contará con canciones en directo con música original de Mariano Marín
  • Pablo Béjar, Guille Calero, José Ramón Iglesias, Sandra Landín, Juan Carlos Pertusa, Alba Recondo, Nieves Soria y Ana Varela componen el elenco de Mañanas de abril y mayo
  • Música original de Mariano Marín, vestuario de Almudena R. Huertas, escenografía de Arturo Martín Burgos, diseño de iluminación de Luis Perdiguero, y videoescena de Emilio Valenzuela
  • La obra es la segunda producción del teatro Fernán Gómez con esta dirección artística, y cuenta con la colaboración de Teatro de Malta y del Festival de Teatro Clásico Castillo de Peñíscola
  • La imagen de este montaje es un trabajo de la ilustradora Naranjalidad

El teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa, del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, presenta Mañanas de abril y mayo de Calderón de la Barca, en versión de Carolina África y con la dirección de la actual directora artística del teatro, Laila Ripoll.

La ficha artística la forman Pablo Béjar, Guille Calero, José Ramón Iglesias, Sandra Landín, Juan Carlos Pertusa, Alba Recondo, Nieves Soria y Ana Varela en la interpretación y con la música original de Mariano Marín, vestuario de Almudena R. Huertas, escenografía de Arturo Martín Burgos y videoescena de Emilio Valenzuela.

Mañanas de abril y mayo es una deliciosa comedia en verso llena de alegría y vitalidad, con canciones interpretadas en directo. Plagada de enredos y confusiones, donde se recrea un Madrid verde y florido, bucólico y sensual, en el que las jóvenes parejas de enamorados se confunden, se evitan, se engañan, se sorprenden, se buscan, y, a veces, hasta se encuentran. Todo es juego y alegría en este Calderón primaveral y retozón, donde la fuerza de la naturaleza se impone a la reflexión, y los huertos, jardines y bosquecillos de Madrid resultan ser los otros grandes protagonistas de la trama. Esta pieza, que podríamos calificar de costumbrista, retrata a la perfección las relaciones humanas, sobre todo en lo que al amor se refiere.

Laila Ripoll, directora artística del teatro, habla así sobre la obra: “Un Calderón como si fuese una película de Doris Day, ¿por qué no? Colores, luz, sensualidad, alegría, música y juventud brillan en cada elegante verso de este texto. Mujeres que bien podrían ser aquella Ava Gardner que se divertía en el Madrid de finales de los 50, Marcello Mastroianni paseando por San Antonio de la Florida, galanes con el punto tenebroso del Mr. Ripley de Alan Delon en A pleno sol, Jerry Lewis en su mejor momento, criados que parecen sacados de Atraco a las tres… todo parece hecho a la medida de esta Calderón sensual y divertido, en el que una mujer con un sombrerito blanco, al más puro Audrey Hepburn, ubicua y juguetona, es responsable de un enredo monumental que deja al espectador boquiabierto.” “Mañanas de abril y mayo fue representada por Margarita Xirgu”, continúa Laila, “y también llevada a escena por el gran tándem formado por Narros y D´Odorico, hace ya más de veinte años, sin que tengamos noticia de que se haya vuelto a representar. Sirva este espectáculo como un humilde homenaje a todos ellos y a su manera de hacer y entender el teatro”.

La obra

En casa de don Pedro se presenta súbitamente don Juan de Guzmán. Viene embozado a fin de no ser reconocido, pues le busca la justicia porque tiempo atrás dio muerte, por celos, a un caballero que en­contró al salir de la casa de doña Ana de Lara, su enamorada. El amor hacia doña Ana le hacen vol­ver a Madrid, a pedir refugio junto a su amigo don Pedro, cuya casa es contigua a la de doña Ana. Don Pedro, a su vez, anda por «aquellas mañanas de abril y mayo», en galanteos por el Parque de la ciudad, tras doña Clara, de la que está perdidamente enamorado. El amante de doña Clara es don Hipólito, el más fatuo y maldiciente caballero de todo Madrid, quien le ha prohibido salir al parque, pero doña Clara burla la prohibición disfrazada y cubierta la cara por un sombrero blanco con un velo, haciéndose pasar por otra mujer desconocida de la que el veleta de don Hipólito se enamora al momento.  Mientras tanto, doña Ana, entristecida por la partida de don Juan, no sale de su casa si no es para asistir a misa, pero por una serie de malentendidos termina con el sombrerito blanco de doña Clara en sus manos, con lo que don Hipólito cree que la misteriosa desconocida es ella y comienza a galantearla. Don Hipólito solicita de don Pedro que le deje su casa para una entre­vista con doña Ana, lo cual pone a don Pedro en un aprieto, entre la amistad de don Hipólito y de don Juan. A partir de este planteamiento del primer acto, la ac­ción se va complicando visiblemente. Doña Ana y doña Clara se visten con el mismo vestido y se cubren el rostro con el mismo sombrero blanco cubierto por un velo, engañando así a don Hipólito, que cuando cree estar doña Clara se encuentra con doña Ana y viceversa. En uno de estos lances se descubre el enredo y se perdona a don Juan, lo que permite que todas las situaciones de la comedia tengan solución.

La versión de esta obra la firma Carolina África, para quien “adentrarse en un clásico para hacer una versión es siempre una aventura estimulante e inspiradora. La acción se ha ambientado con una estética años cincuenta, dotándola en este caso de color y alegría. Ese tono de festividad es uno de los objetivos que nos hemos propuesto, igual que la idea de disfrutar al máximo de estos personajes que podrían ser contemporáneos a nosotros. Para ello, he tratado de dotar a las mujeres de un papel más activo y menos doliente y potenciar la comicidad en todos. Clarificar, buscar la teatralidad y agilizar las tramas han sido otras prioridades, como también ofrecer una mirada contemporánea sobre las palabras de Calderón, cuestionando con humor y determinación comportamientos que hoy, afortunadamente, nos parecen inadmisibles”.

La ilustración de Naranjalidad

La imagen de esta nueva producción la ha realizado Naranjalidad (Beatriz Ramo), cuyo trabajo se caracteriza por la presencia del retrato en la ilustración acompañado por elementos florales, dándole un toque de color y alegría a la imagen. Los trabajos de la ilustradora se caracterizan por el uso del lápiz, carboncillo, acuarela y digital, aunque utiliza múltiples técnicas experimentales. La autora, alicantina, es residente en Madrid y ha expuesto en la capital y otras ciudades como Barcelona y Shanghái.

Mañanas de abril y mayo es la segunda producción que realiza el teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa con Laila al frente de su programación, y lo hace tras el éxito cosechado por Tea Rooms, producción propia que agotó localidades las dos veces que ha estado sobre las tablas de la Sala Jardiel Poncela, y que ha sido galardonado con varios premios METjores deTeatro (Mejor Adaptación/Dramaturgia, Mejor Dirección y Mejor Elenco/ensamble), Candidatura premios Max por Adaptación Teatral y nominada por los premios Cinemagavia por la Mejor Puesta en Escena.

Mañanas de abril y mayo es una producción del teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa en colaboración con Teatro de Malta y del Festival de Teatro Clásico Castillo de Peñíscola y se podrá ver del 13 de abril al 14 de mayo de 2023 en la Sala Guirau.


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