Viviendo en la distopía
ROBERTO BLANCO TOMÁS, 8 de abril de 2026
Hace unos días hemos tenido un excelente ejemplo de ello, que nos lleva a cambiar de personaje después de varios “temas del mes” dedicados al presidente estadounidense con pretensiones de emperador mundial Donald Trump, aunque no tengo demasiado claro que esto vaya a ser un respiro, pues nuestro protagonista de hoy es, como se suele decir, “primo hermano”. Me refiero, claro, a su vicepresidente, el fanático religioso J.D. Vance, que ha declarado creer que los extraterrestres en realidad son demonios. Así, tal cual. Toma ya.
La cosa surgió durante la aparición de Vance en el pódcast ultraconservador Benny Show. En él, su presentador, Benny Johnson, “lanzó una pelota” al preguntar si Vance ha revisado alguno de los archivos sobre ovnis que Trump había prometido publicar, y el vicepresidente la recogió de inmediato, reconociendo: “No he podido dedicarle suficiente tiempo, pero lo haré. Créame, estoy obsesionado con esto”. Y a continuación, soltó: “No creo que sean extraterrestres, creo que son demonios, pero ése es un debate más largo”.
Claro, Johnson le pidió que explicara eso, y a Vance le faltó tiempo para hacerlo: “Bueno, mira, creo que los seres celestiales que vuelan por ahí y hacen cosas raras a la gente... Creo que el deseo de describir todo lo celestial, todo lo sobrenatural, es describirlo como extraterrestres”, abundó, continuando: “Todas las grandes religiones del mundo, incluido el cristianismo, en el que yo creo, han comprendido que existen cosas extrañas y difíciles de explicar. Y cuando oigo hablar de algún fenómeno extranatural, recurro a la comprensión cristiana de que hay mucho bien, pero también hay maldad”. Y concluyó: “Creo que uno de los grandes engaños del diablo es convencer a la gente de que nunca existió”.
Y yo me pregunto: ¿y ahora qué hacemos? Me refiero, claro, a los millones de personas sensatas que existen en el mundo y que vista la avanzada edad del presidente norteamericano (y que se le va bastante la flapa, todo hay que decirlo) anhelan el día en el que por fin deba dejar la presidencia por una necesaria incapacitación o por su inevitable desaparición física. Porque este tipo es el que le sustituiría llegado el caso. Un menda que dice que está convencido de que los extraterrestres son en realidad demonios y que va a llegar al final de la cuestión. ¿Es Vance una versión más zumbada, más joven y más vital de Trump? ¿Si accede al poder bombardeará España convencido de que sus habitantes somos supuestos-extraterrestres-en-realidad-demonios-disfrazados-de-españoles, única explicación posible en su mente para que nos opongamos a los planes del imperio? Madre mía…
Mientras tanto, el 3 de abril Donald Trump ha nombrado a Vance también “zar antifraude”, declarando que se va a dedicar a investigar el fraude, sobre todo en los estados gobernados por demócratas. ¿Serán en su criterio esos presuntos “políticos demócratas corruptos” en realidad demonios, extraterrestres o incluso españoles? La solución, muy pronto en su informativo favorito.
