La información más cercana

Madre mía, cómo pasa el tiempo… Cien números ya desde que aquel mes de octubre de 2012 saliera de imprenta el número 1 de este periódico que tiene usted en sus manos. Parece que fue ayer, pero ya han pasado casi diez años… Tempus fugit, que decían los romanos. Pero tampoco vuela tanto, pues si me pongo a pensarlo han sido diez años bastante intensos (todos lo son), en los que han ocurrido un montón de cosas, y las más cercanas a usted se las ha contado este medio.

Siempre he tenido muy presente aquello que mis profesores me decían en la Facultad de Ciencias de la Información, a mediados de los noventa (uno ya va teniendo una edad): “El futuro de la prensa es local”. Explicaban esta sentencia en el hecho de que todos los estudios (y el sentido común) han indicado siempre que lo que más interesa a los lectores es la información más cercana, la que refiere lo que ocurre en su entorno inmediato y le afecta directamente. Tomé buena nota, aunque en aquel entonces nada parecía indicar que una parte no pequeña de mi carrera periodística iba a transcurrir en torno a medios de comunicación locales: yo estaba fascinado con los grandes temas internacionales, los reportajes digamos “exóticos”, las corresponsalías… y lo sigo estando, pero en los medios de proximidad encontré todo un mundo que me enamoró desde el minuto cero.

Me explico: desde un punto de vista profesional, en ningún otro medio tienes tan cerca a tu audiencia ni puedes comprobar de forma tan directa el resultado de tu trabajo, y eso es la bomba. El feedback es continuo, tienes muchos más elementos para comprobar cuándo llegas y cuándo rebotas, lo que te permite aprender y afinar muchísimo más. Además, está el factor humano que conlleva patear un distrito, hablar con la gente, compartir sus preocupaciones y sus ilusiones, descubrir las miles de historias que están esperando a la vuelta de cada esquina, y luego escribirlas, que se impriman y comprobar su efecto. En ese sentido, un medio local es la mejor vacuna contra una “enfermedad” peligrosa para un periodista, que contrae cuando se usa más el teléfono que las piernas y solo se sale de la redacción para los eventos oficiales de importancia: ir construyendo en tu cabeza una “realidad paralela” que te va alejando del mundo real en el que viven tus lectores.

Y es que la de proximidad es probablemente el tipo de prensa que pone más de manifiesto la vocación de servicio público de los medios de comunicación. En ella el lector encuentra las noticias que han sucedido en el escenario en que transcurre su vida cotidiana, las medidas y políticas que le afectan más directamente, la denuncia de muchos problemas que probablemente también sufre, la oferta sociocultural que tiene más a mano… Y además, si lo desea, puede servirse de ella como vehículo de expresión de sus inquietudes y reclamaciones si así lo cree preciso. Es, en fin, el reflejo periódico de la vida de una comunidad, en este caso de un distrito de Madrid… Y si algo le falta a ese reflejo para ser totalmente fiel, tiene la posibilidad de aportarlo usted, porque su opinión siempre va a ser bienvenida.

Bueno, vecinos, espero que sabrán perdonarme que en esta ocasión les haya largado un texto bastante más personal de lo acostumbrado… Pero, demonios, un periódico no cumple cien números todos los días… Así que brindo con ilusión por cien mil más, siempre que les apetezca acompañarnos. ¡Felicidades!


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