‘Me tranquiliza ayudar a las personas que están solas’

Paquita Díaz Castro, una mujer que ha dedicado su vida al cuidado

Loli y Paquita son dos vecinas de Juan Bravo. Loli hoy tiene más de 95 años y Paqui no pasa de los 80, pero ambas son algo más que vecinas, porque entre ellas hay un apoyo y una solidaridad difícil de encontrar en estos tiempos.

Un día, Loli, al abrir su puerta, tuvo una agradable sorpresa al encontrar una bolsa en la entrada. Al abrirla, se dio cuenta de que una fiambrera de comida se hallaba dentro de ella. La historia nos la cuenta Loli en el siguiente relato:

“Soy una anciana de 95 años y me dirijo a usted con la esperanza de que comparta la idea que le voy a exponer a continuación y se pueda hacer realidad.

En la casa donde habito viene sucediéndose desde hace unos cuatro años un hecho que parece insólito… Empezó una mañana y ha continuado día tras día sin interrupción… Se trata de un táper con comida, caliente o no, pero recién elaborada. Mi situación es de total dependencia y ningún apoyo familiar. Dependo enteramente de Asispa, por lo tanto imagínese usted lo que esta ayuda significa para mí.

Pues bien, yo he pensado en poner en su conocimiento el noble y caritativo apoyo vecinal para que se divulgue y se cree un distintivo, una especie de condecoración, cinta o medalla, y que cunda el ejemplo en bien de tanto anciano que, como yo, hemos llegado solitarios a la 4ª edad […]”.

Paquita Díaz Castro ha sido una mujer que ha dedicado su vida al cuidado. “¡A mí no me importa, no me cuesta nada!” es su respuesta cada vez que se la pregunta por el motivo por el que hace esto día a día: “Ella lo necesita, solo quiero ayudarla”. Paquita, jiennense de nacimiento, se ha dedicado al cuidado de sus tíos, después de sus padres e hijo, y ahora acompaña y da apoyo a su hermana y sobrina, además de en su vecindad.

Loli, a sus noventa y tantos, que ha vivido tantas cosas, lo que más valora hoy en día son este tipo de gestos, los esenciales y los más importantes que te acercan a las personas, y por eso nos ha pedido ayuda para poner en valor a Paquita y que se la pueda dar el merecido reconocimiento como vecina del barrio.

En sus palabras, ¿quién es Paquita Díaz Castro?

Soy una mujer muy sencilla de Jaén. Nací en una familia de peluqueros: mi padre y mis tíos se dedicaron a este oficio. Yo tuve suerte y me dieron una beca para estudiar bachiller. Me vine de Arjona con mi familia a los 21 años para trabajar en porterías. Hemos sido porteros en la calle Padilla, después trabajé en la oficina de un almacén de Simago. Aquí me casé, tuve a mi hijo, y ya no me he separado del barrio en toda la vida.

¿Qué la ha llevado a tratar de ayudar a sus vecinos en la medida de sus posibilidades?

Conocí a Lola hace años. Sabía que era mi vecina y me la encontraba en la cafetería de Lorena comprando su comida. Un domingo que hice cocido, una manía que heredé de mi madre, empecé a bajarle un platito. No me costaba nada y pensaba que le podría gustar a la mujer. Esto me viene de familia: mi madre ha sido muy buena, ha ayudado en el pueblo a quien podía. La gente le regalaba morcillas o cosas para comer y la mujer lo repartía entre sus hermanos para que comieran los hijos. Ha sido mi ejemplo
a seguir.

¿Qué es lo que más le satisface de su labor?

Me tranquiliza ayudar a las personas que están solas. No puedo pensar que yo me esté comiendo un cocido y Loli no se lo pueda hacer. Ver que ella está contenta me hace feliz. Luego también te aporta otras cosas buenas… mi perrita Niki era de una vecina que me la regaló la mujer porque sabía que yo la cuidaría, ella no podía atenderla porque estaba con muletas.

¿Cómo ve la solidaridad institucional en nuestra ciudad? ¿Cree que están faltando ayudas sociales desde los diferentes Gobiernos para que no sea necesaria la caridad?

Sería bueno que se ayudara más a los que más lo necesiten. Cuando salgo de veraneo pienso en los que se quedan solos. El contacto con la gente cercana es muy bueno, la solidaridad entre vecinos es algo que hace falta.

Aspiraciones a futuro, u otros propósitos.

En un futuro me gustaría estar como estoy. Tengo un hijo que es un tesoro y mi marido no puede ser mejor persona. Quiero seguir feliz con mi familia y con mi perrita.

Como vecina de la zona, ¿cómo es su relación con el Distrito Salamanca?

En el barrio me encuentro muy a gusto. He estado 40 años en portería y luego tuve mi casita aquí. Mis vecinas son muy majas, me siento acompañada. ¡Mira!, hoy me ha regalado un traje para mi perrita una vecina por la calle (ríe).


  Votar:  
  Resultado:  
  1 voto