Cáncer de próstata
HOSPITAL UNIVERSITARIO NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO, 27 de marzo de 2026
La urología oncológica está consagrada a diagnosticar y tratar los tumores de riñón, próstata, vejiga y vías urinarias, glándulas suprarrenales, testículos y pene. El más frecuente es el cáncer de próstata, tercera causa de mortalidad por cáncer en hombres, detrás del de pulmón y colon-recto. Para su diagnóstico se emplean medios y personal especializado. Nuestro equipo utiliza, entre otros sistemas, además del test en sangre denominado PSA, otros más específicos como la biopsia por fusión de imágenes y el análisis genético.
La biopsia prostática es la mejor manera de confirmar el diagnóstico, y nos ofrece mucha información sobre la agresividad del cáncer y el mejor tratamiento. En general estas biopsias se hacen ecodirigidas, habitualmente transrectales y bajo sedación. Se toman muestras aleatorias por sectores, pero si existe una imagen sospechosa en la resonancia magnética (RM), se deben tomar además muestras por fusión.
La biopsia por fusión es la técnica más avanzada para el diagnóstico del cáncer de próstata cuando hay datos de sospecha en la RM. La toma de muestras se hace guiada por un ecógrafo especial que fusiona las imágenes de una resonancia magnética multiparamétrica y dirige con precisión la aguja hacia las zonas sospechosas. Gracias a esta tecnología, la biopsia es más exacta y reduce la probabilidad de falsos negativos.
Una vez diagnosticado, el cáncer de próstata puede ser curado. No obstante, es importante adaptar el manejo al riesgo: una mayor agresividad del tumor precisa mayor agresividad en el tratamiento.
Cuando se trata de un cáncer de bajo riesgo, el manejo más recomendable es conservador, con vigilancia activa: un protocolo de seguimiento con pruebas que se repiten periódicamente para estar seguros de que no hay progresión en la agresividad del tumor. Lo que permite actuar a tiempo si es preciso y evitar los tratamientos agresivos de inicio.
Sin embargo, cuando son necesarios, la cirugía o la radioterapia son tratamientos radicales que tienen la intención de curar el cáncer. La cirugía radical consiste en la extirpación completa de la próstata y las vesículas seminales. El equipo posee más de 15 años de experiencia en prostatectomía radical laparoscópica, y actualmente robótica, siendo de los primeros grupos del país que comenzó a desarrollar la técnica en 2002. Es una intervención compleja, con un tiempo de recuperación rápido y secuelas, gracias en parte a la robotización, leves. Se puede anticipar, por tanto, un periodo corto para la reincorporación a la vida normal.
Por último, señalar que el cáncer de próstata no se da únicamente en hombres mayores: cada vez se dan más casos en pacientes jóvenes. Por eso hay que visitar regularmente a un especialista.
Dr. José Manuel de la Morena Gallego
Urología

