• viernes , 23 febrero 2018

24 de enero, fiesta en un palacete de la calle de Juan Bravo

CARLOS RODRÍGUEZ EGUÍA. Enero 2018.

El 24 de enero, festividad de San Francisco de Sales, patrono de periodistas, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), que debería llamarse Asociación de Periodistas de Madrid, celebra el patronazgo del santo francés en el palacete del número 6 de la calle Juan Bravo, sede de la APM desde 1983.

San Francisco de Sales fue declarado en 1923 patrono de periodistas y escritores por Pío XI en la encíclica Rerum Omnium (Todas las cosas). Nacido en 1567 en Sales y fallecido en 1622 en Lyon, se doctora en Humanidades y en Leyes. Ordenado sacerdote en 1593, es obispo titular de Ginebra desde 1602 y autor de varias obras. Alejandro VII  le canoniza en 1665.  En su época no existían periódicos. La prensa propiamente dicha comienza a partir de la invención de la imprenta en 1440, y se desarrolla a medida que aumenta la alfabetización en sectores cada vez más amplios de la población. En 1604 se publica la Gazette Française. Se considera que el periodismo en España se inicia con la publicación de la Gaceta de Madrid (1661).

Teniendo en cuenta estos datos, puede decirse que Francisco fue un pionero del periodismo. Escribe unas hojas que deja a las puertas de las casas de los calvinistas que quería convertir al catolicismo y que no permitían que se les predicara. Las hojas, escritas por Francisco y reunidas bajo el título de Controversias, circulaban de mano en mano como las nouvelles à la main (gacetillas). Una frase de Francisco muestra su talante: “Antes de juzgar al prójimo, pongámosle a él en nuestro lugar y a nosotros en el suyo, y a buen seguro que será entonces nuestro juicio recto y caritativo”.

La Organización Internacional de Periodistas (OIP), creada en 1947, ha instituido  en 1958 el Día Internacional del Periodista el 8 de septiembre, en recuerdo del checo Julius Fucik, nacido en Praga en 1903 y fusilado en Berlín por la Gestapo (Geheime Staatspolizei o Policía Secreta del Estado) un 8 de septiembre de 1943. La obra Reportaje al pie de la horca es una recopilación de los escritos de Fucik en la cárcel desde 1942. Relata torturas que padeció por no delatar a compañeros comunistas y la vida en prisión. Los medios para escribir se los proporciona un guardián checo que se hacía pasar por alemán. Su intención era que cuanto escribiera Fucik no se perdiera después de su desaparición.

Se considera que el periodismo en España se inicia con la publicación de la ‘Gaceta de Madrid’ (1661)

El guardián le da lápiz y 167 tiras de papel higiénico; vigila mientras Fucik escribe, para que no fuera visto por otros guardianes; y se encarga de conservar tan original manuscrito hasta terminar la guerra. Del final del manuscrito son estas frases: “Vaya, también mi obra se aproxima a su fin. No puedo describirlo. No lo conozco. Ya no es una obra. Es la vida”. Antes de ser encarcelado había publicado artículos políticos y sobre literatura, teatro y su país.

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